120| Con un histórico acuerdo, finalizó en París la Cumbre climática 2015 (COP21)

Con un histórico acuerdo, finalizó en París la Cumbre climática 2015 (COP21).

La cumbre por el cambio climático 2015 finalizó con la celebración de un histórico acuerdo aprobado por 195 países que, en la lucha por el cambio climático, une por primera vez a naciones ricas y en desarrollo, en una conferencia cargada de emoción en París. Los principales líderes del mundo celebraron este gran acontecimiento pero asimismo recordaron que la etapa más complicada se abre ahora con la aplicación concreta de los compromisos adquiridos.

Seis años después del fracaso de Copenhague, 195 países lograron ponerse de acuerdo en la COP21 para detener el alza de la temperatura del planeta "muy por debajo de los 2 °C" y asistir económicamente a los países más vulnerables al calentamiento global.

El acuerdo de París, que reemplazará a partir de 2020 al actual Protocolo de Kioto, representa un éxito para la diplomacia francesa, que movilizó todos sus esfuerzos para poner de acuerdo a 195 países de un mundo multipolar en el objetivo de luchar unidos para salvar el planeta.

Por su parte, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, uno de los impulsores del acuerdo, declaró: "Es un punto de inflexión decisivo en nuestros esfuerzos comunes para hacer sustentable y próspera la vida de los pueblos y la salud del planeta".

Para China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, el acuerdo climático global alcanzado en París marca un paso hacia un crecimiento más sustentable. Xie Zhenhua, representante de Pekín en la cumbre, celebró lo que denominó un "acuerdo imperfecto". Sin embargo, demostró una actitud positiva asegurando que, si bien hay partes que deberían mejorar, este paso alcanzado marca un rumbo hacia adelante, sintiéndose satisfecho por ello.

El Papa Francisco también se expidió al respecto elogiando el histórico acuerdo y destacó que ahora se requerirá un "compromiso colectivo y una dedicación generosa de parte de cada uno".

En virtud del nuevo acuerdo, los países industrializados, responsables históricos del problema al que se ve expuesto el planeta, deberán ayudar financieramente a los países en desarrollo y los emergentes podrán participar también de forma voluntaria. Los países en desarrollo recibirán un mínimo de 100 mil millones de dólares a partir de 2020, una cifra que sería revisada a más tardar en 2025. Todas las naciones se comprometen, además, a controlar mutuamente sus planes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, con revisiones quinquenales a partir de 2023.

Las ONG, por su parte, reconocieron el avance del acuerdo, pero no lo consideraron un éxito rotundo, sobre todo, teniendo en cuenta que su primera revisión obligatoria será en 2025.

El histórico acuerdo, muestra la intención mundial hacia la lucha por un planeta mejor y evidencia los resultados con enormes retos para el sector energético, pero al mismo tiempo grandes oportunidades para los que apuesten por las energías renovables.

Fuente: Departamento de Relaciones Institucionales.